38 corto

Don Gerardo las invitaba a comer, y siempre les dejaba un billete de cincuenta, para ambas. Nunca se las comía. Esta tarde, Lucia (que es Fernando), de minifalda y topcito blanco, los vio salir juntos, a ella, Angélica  (que es Martín) con don Gerardo y su gabán café, de una residencia de la calle veinticinco con caracas. Entonces desenfunda su celular de los calzones y con los ojos llenos de rabia y lágrimas pone a tronar los tacones, mientras le grita:

—Perra descarada

Paf, paf, remeda las balas

—tu, asquerosa, me lo quitaste. 

traves

~ por carlosayalavargasavilaavellaneda en Septiembre 19, 2009.

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